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lunes, 17 de marzo de 2014

Por si algún día me vuelves a leer

"and when the time is right, i hope that you'll respond like when the wind gets tired and the ocean becomes calm i may be dreaming but i'm longing to belong to you"



Esto es sencillo: hay algunos que llevan una doble vida, otros enamoran por deporte, uno que otro necesita robar la energía vital de un beso a la primera extraña que pasa por la calle... yo, simplemente me desfogo a través de la palabra.
Es gracioso y paradójico todo este devenir de situaciones absurdas que nos han dejado en este risco sin fondo. Para mí tu fuiste el barco que me salvó del abandono, "la gran esperanza negra" por llamarlo de un modo burlesco. Uno de los momentos más álgidos de mi vida fue aque cumpleaños, donde me animé a ser un caballero sin armadura ni espada, en busca de la empresa más extravagante: salvar a una damicela en apuros. Y como en una película de esas que tanto nos gustan, las luces fueron tornándose fuertes, las personas lentamente fueron esfumándose, el tiempo segundo a segundo ralentizándose... y la larga y silente silueta moviéndose al compás de la música fue suficiente para decidirlo: quiero estar contigo.
Esa decisión impulsiva, beligerante, casi obsena me disparó en un vendaval de emociones que simplemente tenían una finalidad: dejarlo todo atrás. Si lo vemos como un error, este fue haberme aferrado a tu vida como un tren alinfinito que me ayudaría a escapar de mi pasado. Ese pasado con nombre y apellido, que me atormentaba, que no me dejaba ser.
Cuando me enfrenté a ti, fue el reto más interesante que pude encontrar. Me seducía tu silencio, tu mirada, me apasionaba tu mirada y tu infinita capacidad de captar en imágenes ese mundo que giraba dentro, alrededor, en algun lugar perpendicular a tu retina. Ciertamente no fuiste la más locuaz, la más sugestiva, incluso me atrevería a decir que no eras la mujer más bella, pero fuiste la mujer que supo atraparme, encantarme; algo que nadie supo entender. Y como un adicto, tenía mis recaídas, mis momentos de debilidad, me perdía en el horizonte, pero siempre tuve ese piso, esas paredes, todo lo que empezó a construirse a mi alrededor porque yo lo deseaba así. En mi vida tuve mujeres guapas, inteligentes, de un conocimiento abrumador, bohemias, y ninguna se comparaba a lo que tenía contigo, y esos momentos ínfimos, esas miradas, esas palabras, esas caminatas eran tanto o más importantes que todo lo que tuve antes porque me enseñaste a valorar las pequeñas cosas de la vida, que a lo largo son las que más pesan.
Y como todo día soleado antecede a la noche más fría, llegaron los problemas: Tu pasado, tu particular manera de afrontar y soportar esa pesada carga de la depresión, de la falta de autoreconocimiento, de no autovalorarse, de creerse menos... estar vacía, vivir vacía, intentar rellenar la vida con las noches de juerga, el sexo pasajero, las drogas, el alcohol a veces es el camino más sencillo... a seguir más vacío. Hay cosas que uno no se explica, pero se vive, se lucha por lo que uno desea, es la herencia judeocristiana que tanto daño nos hace. Muchas veces me preguntaste (y algunas mas me pregunte yo mismo) porque seguir juntos... creo que la respuesta era sencilla: si la vida nos puso en el camino fue por alguna maquiavélica razón. Se que te sientes confundida por lo que has visto y leído, pero solamente son desfogues de flaqueza, la mejor manera que conozco, preferirías la traición, el desengaño, una doble vida? no se... a estas alturas todo es tan extraño.
Es extraño que tengas miedo al pasado que tu mismo te encargaste de enterrar. Es extraño que sientas celos y temor de alguien que no existe, que no es un fantasma, que no ronda por ningún lugar; es extraño que no sientas que he luchado por ti todos y cada uno de los días que estuve a tu lado, porque te lo ganaste, porque te mereces un amor bonito, porque eso era lo único que podía ofrecerte, a cambio de seguir fortaleciendo en las pequeñas cosas, un amor tan sólido e inquebrantable que aún lucha desde el destierro.
Es increíble que hayamos vivido hasta escenas paranormales, y hayamos salido de la mano, juntos. Recuerdo que cuando dormía a tu lado intentaba - una vez más - jugar al caballero medieval y cuidar tu sueño y tu paz, alejando los ruidos extraños, el ambiente denso, la paranoia... y despertar echándole la culpa al poco espacio de la cama. De igual manera jamás olvidaré los besos, los abrazos, las palabras de madrugada, ese amor que sentía a cada instante mientras dormías es lo que más extraño en las noches.
Fui un cobarde... nunca quise hacerte daño y a pesar de todo, lo logré con méritos insospechados. Al parecer el destino se las juega de extrañas y maléficas maneras conmigo... solo se que ese cabllo largo que se apegaba a mi con ese intento desesperado de no dejar apartarme jamás, que esas largas y flacas manos que tanto calor me dieron, esa ancha en tu ojo, los labios gruesos, tu cintura ininteligible y esa fuerza para amar me dejaron sin aliento... sin lágrimas.
Debo confsar que las noches son más largas y las pesadillas más cortas...
Si me confieso por este espacio es porque fue el canal de nuestra desdicha, me parece justo rendirte honores ya que ahora eres mi musa del desencanto.



lunes, 6 de mayo de 2013

Saudade

hoy solamente voy a decirte lo que siento en otras palabras:

“Saudade” - Miguel Falabella.

Agarrarse el dedo con una puerta duele.
Golpearse la cara contra el piso, duele.
Torcerse el tobillo, duele.
Una bofetada, un puntapié, duelen.
Duele golpearse la cabeza con el borde de la mesa,
duele morderse la lengua, una carie y piedras en los riñones también duelen.

Pero lo que más duele es la saudade.
Saudade de un hermano que vive lejos.
Saudade de una cascada de la infancia.
Saudade del gusto de una fruta que no se encuentra más.
Saudade del papá que murió, del amigo imaginario que nunca existió…

Saudade de una ciudad.
Saudade de nosotros mismos, cuando vemos que el tiempo no nos perdona. Duelen todas estas saudades.
Pero la saudade que más duele es la saudade de quien se ama.
Saudade de la piel, del olor, de los besos. Saudade de la presencia, y hasta de la ausencia consentida.
Tú podías quedarte en la sala, y ella en el cuarto, sin verse, pero sabiéndose ahí.
Tú podías ir para el dentista y ella para la facultad, pero se sabían allí.
Tú podías pasar el día sin verla, ella el día sin verte, pero sabían del día de mañana.
Pero cuando el amor de uno acaba, o se torna menor, al otro le sobra una saudade que nadie sabe como detener.
Saudade es básicamente no saber. No saber más si ella continúa sufriendo en ambientes fríos.
No saber si él continúa sin afeitarse por causa de aquella alergia.
No saber si ella todavía usa aquella mini.
No saber si él fue a la consulta con el médico como prometió.
No saber si ella se alimentó bien últimamente por causa de esa manía de estar siempre ocupada.
Si él estuvo yendo a las clases de inglés, si aprendió a entrar en la Internet y encontrar la página del Diario Oficial.
Si ella aprendió a estacionar entre dos coches.
Si él continúa prefiriendo la cerveza oscura. Si ella continúa prefiriendo jugo de naranja.
Si él continua sonriendo con aquellos ojitos apretados…
Si ella sigue bailando de aquella forma enloquecedora… Si él continua cantando tan bien.
Si ella continua disfrutando Mc Donald’s.
Si él continua amando. Si ella sigue llorando hasta en las comidas. Saudade realmente es no saber!

No saber que hacer con los días que son más largos, no saber como encontrar tareas que detengan el pensamiento,
no saber como frenar las lágrimas al escuchar esa música, no saber como vencer el dolor de un silencio…

Saudade es no querer saber si ella está con otro, y al mismo tiempo querer. Es no saber si él está feliz, y al mismo tiempo preguntar a todos los amigos por eso…
Es no querer saber si él está mas flaco, si ella está mas linda.
Saudade es nunca más saber de quien se ama, y mismo así doler.

Saudade es esto que sentí mientras estaba escribiendo y lo que tú, probablemente, estés sintiendo ahora después de leer…
En alguna otra vida, debemos haber hecho algo muy grave para sentir tanta saudade…”


todavía, eres mi único saudade...

domingo, 31 de marzo de 2013

Todavía...


Desde mi ventana admiro la luna, ya nada es igual...
La última nube se dispersa, la hora más oscura antecede el amanecer, ya no lo recuerdo. Mis manos siguen temblando, pardas, muscas, secas, han dejado las huellas en el penúltimo sueño donde te encontrabas sentada, brazos cruzados, mirada penetrante. No se porqué estabas furiosa conmigo, solamente puedo soñarte.

Todavía tienes las manos más lindas del mundo, lastimadas por tu necia afición por morder los bordes cuando estás nerviosa, la piel blanquecina, la sonrisa compuesta, ese movimiento de las fosas nasales cuando duermes... todavía te rascas los brazos y el cuello, como un estímulo insoslayable, un ritual obligatorio. Todavía transluce esa separación en tus dientes mientras ríes fuertemente y cierras los ojos como disfrutando en tus adentros ese momento de hilaridad.

Todavía te veo recostada en tu cama, leyendo a Vásconez, besando a nuestra amada perra, cantando una canción de Sabina o mirando TV como si de eso dependiera nuestro destino... todavía pudo percibir las lágrimas de algunas noches frías, cuando te dabas la vuelta, envuelta en el edredón, y yo solamente podía abrazarte, maldiciendo en voz baja el momento en que te hice daño. Todavía me odio por esos momentos, y todavía extraño los amaneceres en que abría los ojos y solamente miraba tu rostro... para saber que en este mundo más tuyo que mío, eras todo lo que necesitaba para sentir la felicidad. Todavía canto "All these things that i´ve done" a la luz de la luna... en tu nombre.

Todavía, en mis sueños, eres la mujer de la que perdidamente me enamoré... en sueños nada más.

Plaza Francia




Bs.Aires, 22 de marzo de 2013:

17:00. Logré robar un par de minutos a mi trabajo para escaparme... ya que la oficina está en Recoleta, junto a este mágico lugar que en tantas ocasiones mencioné pero nunca imaginé conocerlo. Recuerdo que cantaba con insistencia aquel estribillo de la canción de Andrés Calamaro:

"La fragancia de tu rosa en mi pellejo 
Que no puede borrar en cuatro días 
Malditas despedidas, me están volviendo viejo
 En el ropero, dejé la campera de cuero, 
Ahora soy un torero retirado de los ruedos Mi dinero me lo gasto en elegancia Esperándote con ansia en Plaza Francia"

Un cigarro me hará compañía esta tarde. a lo lejos, la facultad de derecho, a mi lado el monumento a San Martín... un leve viento sureño balancea mis recuerdos mientras un susurro dentro del corazón lo dice todo: cómo quisiera que estés aquí. 
Es tu recuerdo una fastidiosa enfermedad terminal que no se va. Se aleja, se cristaliza, se duerme... se despierta. Estás en las cosas más pequeñas, más improbables, menos trabajadas... me desintoxico, me abstengo, me encierro; caminas sobre el viento, me molestas, tú, me, nosotros... ese nosotros que ya no está y vive en las sobras de este apego refractario, anhelando resurgir.

Quito, 25 de marzo de 2013:

22:00. Un mensaje llama mi atención: "tenemos que hablar"... cuando le pregunto a Andrés si sucede algo, me extiende su preocupación al saber que viajamos al mismo lugar, al mismo evento, pero que vas con tu novio y sus amigos... trato de pasar desapercibido y le digo que no importa, pero Andrés no es un tipo fácil de engañar: "ojalá no te destruyas solo, recuerda que allá no estaremos para protegerte".

Nadie me ha protegido, es más sencillo andar vulnerable, con la herida intentando ser polenta, impóluta,   imaculada... pero es una herida, las heridas abiertas expuestas al medioambiente tienden a ser invadidas por agentes bacterianos, causando infecciones... Me miro al espejo, me lavo el rostro y solo puedo decirme: hay que seguir trabajando para la incertidumbre.

Latacunga, 28 de marzo de 2013:

12:00 Ella tiene una de las sonrisas más dulces que he visto en mi vida. Su cabello, castaño claro, lacio, largo hasta los hombros, ojos verdes y mirada silente, sonrisa imponente, alta y esbelta; cualquiera pediría un minuto en el cielo junto a ella. "te estuve esperando anoche, ¿no se porque eres tan apático conmigo?" solamente sonrío y me alejo. No tengo el valor para explicarle que a veces ella toma funciones, como un juez. Las evalúa, las critica, las compara, las rechaza. Faltan demasiadas lunas para olvidarla, motivos, razones y demás. Ella está tan dentro de mi vida, alrededor de ella, es mi vida... mientras tanto seguiré caminando por los techos de las casas arrastrando esta vieja piel llena de cicatrices... todavía esperando que algún día lamas mis heridas... o muera en el intento

Huir, lo que mejor se hacer... mi cuerpo es una criptografía de momentos muertos y palabras que fallecieron en el alba de nuestra distancia, y el tiempo no puede sino mover sus manecillas al sonido de tus pasos, alejándote, arrastrando los pedazos de ese amor que se resiste a morir. 

"Saco pecho y camino por el techo
Otra vez va a ser mejor comprarlo hecho al amor"






 

viernes, 30 de noviembre de 2012

Shhh... click!!!


Tanto tiempo encerrado, agazapado, remordido debajo de la cama, en un punto obscuro, inerte... rezando por un milagro que no iba a pasar, ya lo sabía pero los chicos que miramos con ilusión a las estrellas siempre deseamos que una ráfaga fugaz del destino juegue a nuestro favor. Ella no sabía hablar, pero sus ojos eran tan expresivos que cautivaban la fría noche y para ser sincero, actualmente me dan miedo las mujeres que hablan poco y se desfogan con los ojos.

Se sentó a mi lado. Nunca fui bueno para iniciar una conversación, peor ella, que no sabía tejer las palabras adecuadas... El fracaso. Un cigarrillo nos une. Una sonrisa. Silencio...  yo no puedo ofrecerte nada, ni una sonrisa, ni una conversación, ni una cerveza. "Es mi cumpleaños..." susurra. Y el caballero indiferente de mi interior se sube en un caballo ciego para emprender una empresa imposible. Esto no va a terminar bien.

Soy de los que piensan que una mujer no debe quedarse sin soplar una vela, sin recibir una flor y sin recibir una caricia cuando están tristes. Pido una vela en el bar y le canto "feliz cumpleaños". Sólo se limita a sonreír y a soplar. De pronto, mete lentamente su mano en la cartera de la cual saca un pequeño Wolksvagen  safari de plástico, amarillo con azul, "te lo regalo", era una trampa; mientras descifraba fascinado mi nuevo tesoro, no me percaté que volvía a meter su mano en la cartera, pero en esta ocasión, para sacar una cámara de fotos; una antigua rebel X; mis ojos alcanzaban a ver como se cargaban los cartuchos, era un rehén en el paredón de la muerte, solamente escuché shhhh... y el último click! que me vislumbra hace que el tiempo y el espacio se detengan en un cegador destello de luz blanca. 

Por mi profesión siempre estoy detrás de la lente, odio estar adelante. Odio posar, incluso he llegado a creer que la cámara de fotos sí te roba el alma... comprendí que una mujer que habla poco necesariamente debe expresarse de otra manera, como ella, "me encanta tomar fotos de desnudos, pero no se si sea una depravada o algo por el estilo" comentó mientras guardaba su equipo. Las barreras cayeron en ese instante.

"no soy muy buena para hablar, pero creo que soy mejor tomando fotos". En ese instante comprendí sus ojos expresivos y tristes. Salimos a la calle a tomar fotos, el frenesí de imágenes robadas nos dejaban al borde del abismo: primeros planos, detalles enfocados, miradas efusivas, sonrisas.

Ella es una adicta, no puede dejar de manipular la cámara, no deja de captar imágenes. De pronto se da la vuelta frenéticamente, me agarra de los brazos y me dice: "no puedo enamorarme de vos, eres demasiado bueno, te voy a hacer daño, ni se te ocurra que vamos a hacer algo hoy". Quedo pasmado y no digo nada. Me limito a sacar un cigarrillo y a pensar en la bomba de tiempo que camina a mi lado. Me atrapa, quiero saber más.

La imagen es muy clara: dos chicas ebrios besándose apasionadamente en el filo de una grada afuera de un portón negro de metal. Quedo impresionado con su técnica, su sensibilidad y la habilidad para captar imágenes que pasan a veces tan desapercibidas. "hace un año me diagnosticaron esquizofrenia severa: la única vez que lloré fue cuando se escapó mi gato y a veces trabajo con mi ex novio, que también es mi profesor de fotografía y de vez en cuando hago el amor con él cuando nos sentimos solos... ¿cual es tu secreto?" solo pude agachar la cabeza, apagar el cigarro y decirle que mi único secreto es no hablar de lo que siento y guardar las cosas que me duelen. "creo que podría enamorarme de ti, ¿me aceptas?" prefiero regalarle un abrazo, contarle mi teoría de los mundos paralelos; seguramente en este mismo instante, en un universo paralelo, estamos haciendo el amor en una habitación obscura, midiendo nuestra exposición a la luz, explorando nuestra sensibilidad, abriendo tu diafragma y dejando miles de imágenes reveladas en el cuarto obscuro de nuestro corazón... pero esta noche, aquí, solo quiero salir corriendo, y tú necesitas algo más que yo no te voy a dar. Lo siento pero ese "sacrificio" judeocristiano  ya no va conmigo... "siempre termino hablando de más y caminando a mi casa con mi única pareja: esta vieja cámara"

Ni siquiera quiso despedirse de mí. A veces conversamos por vía virtual, decimos poco y nada, es nuestra manera de expresarnos. En un universo paralelo, mientras tanto, estamos desnudos fotografiándonos excitados, sin salir de casa... en una sesión eterna de luz.


sábado, 13 de octubre de 2012

canción del adiós




Después de agotar todos los cartuchos,
después de soñarte todas estas noches,
después de las señales de humo, de los gritos,
de la insistencia, las llamadas y las oraciones;
solamente queda la silueta de tu sombra,
tu olvido,
tus uñas en la pared...
Ya te lo dije una y mil veces,
eres mi referente, mi imaginario, mi escenario,
la tinta y el papel;
pero, aunque la historia sea la más bella del mundo,
o la más rara, la más sanguinaria,
toca virar la página para ver el desenlace
y esta historia es mía,
este libro es acerca de mi vida...
escribe demasiado bien
y yo no puedo jugar al escribano de tus sentimientos,
al inocente, al verdugo...
Huye de mí,
a mi me llaman nuevas venturas,
tu eres una muñeca mal fabricada
que no necesita estar en el estante de mi cuarto
y yo, siempre seguiré viendo a las estrellas
pidiendo por vos...
Hasta siempre compañera,
cantaré "cuando te conocí" con una copa de vino esta noche,
le aullaré a las estrellas,
sonarán los redobles de tu partida
y mañana, veremos que nos depara la vida...

martes, 9 de octubre de 2012

la última jugada

Hoy amanecí con ganas de jugar a perder, siempre lo hago...


Un girasol, un sentimiento, una jugada de ajedrez... te dejo claras mis intenciones, las únicas que tengo al día de hoy... las acompaño de una orquídea, rara, impertinente, solitaria... me recuerda al tiempo que he pasado en este balcón pensando en el día que, al salir el sol, amanezcas en mi cama.

Las envío con mi bendición, llevan un sentimiento, el mismo viejo y sincero sentimiento... quiero que regreses y aplastes mis flores, con la sonrisa de niña malcriada que tanto me embruja, veamos que sucede, lanzo los dados al vacío en aras de no ver el resultado, mas bien, que te acerques a mi oído y me lo susurres despacio.


"Salta del tejado y aplasta mis flores, estaré contigo cada vez que te acerques a lo que eres, seas lo que seas.." 
Héores - Ray Loriga. 

martes, 25 de septiembre de 2012

Atazagorafobia



"Es el recuerdo, no el olvido, el verdadero invento del demonio." Ray Loriga - Tokio ya no nos quiere.

Cada gota de lluvia que recae sobre mi frente me recuerda algo: cada segundo que pasa, y ante la irrefrenable necedad de negarlo todo, te sigo extrañando. Las heridas - aquellas que huelen un poco a carne quemada - se refrescan con cada minúscula pizca termal. El paso lento, las calles vacías, la gente huye de la necesidad de sentirse aquí y ahora, vivos... el tiempo es como ese niño malcriado que intenta meter un palo entre los radios de una bicicleta, quiere que todos, tarde o temprano, caigamos. 
Las lágrimas, el sudor, las inquietudes. No se dónde estarás, no me interesa, no puedo, no debo
 (C L A R O  Q U E  M E  I N T E R E S A).
Estoy en el filo de un vacío obscuro, no quiero perder tus recuerdos y rezo para que no te olvides de mi mirada. Se que mas temprano que tarde vas a empujarme - y tal vez, solamente talvez, ya lo hiciste pero reniego el hecho de pensar que esa realidad sea mi triste momento de gloria - y voy a caer hasta que mi último suspiro de desvanezca con el último rocío que se va a secar mañana en la mañana en tu ventana.
Es absurdo, es complejo, mientras más lejos estás más daño me haces... a veces creo que me gusta; sigo jugando con mi mente, imaginando un universo paralelo donde sigues acariciando mi cabeza mientras me burlo de un cuento triste que escribo, probablemente, y valga la redundancia, en este mundo paralelo... no me vas a entender y yo no voy a poder sonreír de esta broma infame.

"Algún dia, en el bar del infinito, nuestras vidas paralelas se juntarán" A. Jodorowski

Hay un hueco en la tierra que está esperando que caiga lentamente para protegerme de tu olvido...
Busco en los recovecos una señal de auxilio, un nombre, un rostro, un cuerpo, un instante, pero como buen demonio, te escondes entre las sombras y apareces en el instante preciso para paralizarlo todo. Bailas y haces magia, lo inundas todo... has hecho llover, y cada gota de lluvia que recae sobre mi frente me recuerda algo: cada segundo que pasa, y ante la irrefrenable necedad de negarlo todo, te sigo extrañando.
Te imploré que me olvides y de seguro ya lo hiciste, me imploré olvidarte y tengo miedo de perder hasta la propia vida...


"Esperar a ser querido por una mujer que no te quiere es uno de los placeres más grandes que este mundo puede regalarnos." Ray Loriga

sábado, 15 de septiembre de 2012

EUTANASIA

"Tell me who's to blame for thinkin' twice.No no no no.'Cause I don't wanna burn in paradise. Let go..."

What it takes - Aerosmith
Si alguna vez tu corazón latió al ritmo de mis palabras, que fueron cortas, sinceras, verdaderas; si alguna vez pude alborotar tu mente, tu respiración, tus sueños... No me hagas sufrir más, deja que Tánatos me lleve al averno, el limbo no es lugar para mi pero tampoco quiero que el noveno círculo sea tu morada.

Estoy cansado de soñar con ese mañana que tanto prometes, estoy maltrecho, he caminado setenta días por el desierto y el agua ya me hace daño... mi corazón escamado, seco, necesita de tu consuelo... llegaste de nuevo, "la esperanza no muere" gritaba ese niño interior que tanto se estremece al ver tu imagen; me das respiración de boca a boca, me lames las heridas y me botas al vacío de nuevo. 
Deja que muera de una vez por todas, te ruego... estoy empachado de esperanzas, eso no está bien. Ya no se si soy el trofeo más pequeño de tu estandarte de la sala o ese loco y enfermo amor adicto que te te pide a gritos las tardes de septiembre cuando el síndrome de abstinencia es insostenible.
Tu ya no me amas, ya no soy lo que más quieres... soy un mal recuerdo. Energía embotada... yo, sigo buscando la razón natural, sólo intentaba ser el arquitecto de una nueva vida; juntos construir, acomodar las piezas, "sin pausa pero sin prisa"... pero nunca es suficiente para tí. 

Tengo una imagen de la muñeca mal fabricada descansando en la pared de mi habitación, que vela mis sueños todas las noches, su mirada apunta a mi subconsciente con la artificiosa calamidad del destino, la que siempre juega en mi contra, la que me empuja a seguir pensando en ti, la que me obliga a seguir con la puerta abierta. Pero; por compasión, por clemencia, por piedad, salva mi vida de una vez por todas o cierra esta caja de incertidumbres y quema mi cuerpo, dame cristiana sepultura y arroja al mar mi recuerdo, que las olas se lleven al firmamento de una vez por todas las cenizas de este loco y perdido enamorado que solamente ha buscado tu redención.

 Deja que te odie un poco mientras la solución final consume mis pulmones, reseca mis heridas, calma la tempestad interior que me ahoga mientras escribo estas palabras, ese niño enamorado que resiste en mi interior no quiere morir, no quiere dejarte ir. No quiero, no puedo, la respiración es más difícil, ¿entiendes lo que es la muerte lenta? cada minuto que pasa, y que tu no estás a mi lado, son treinta latigazos frente a la sinagoga y una corona de espinas en la frente. Caminar al Gólgota con la cruz que lleva tu nombre siete veces. Creo que merezco descansar en paz, resucitar al tercer día... o morir en tus brazos. 

martes, 7 de agosto de 2012

pendientes

Tengo una conversación pendiente contigo,
un par de miradas a los ojos, cinco suspiros, seis "te amo" sin decir por minuto.
Tengo una lista de ilusiones a tu lado, muchos amaneceres pendientes y una canción con tres acordes.
Creo que hay algo que no te animas a decir, algo que no puedo soportar, algo que merezco escuchar.

No hay amanecer que no aparezca sin dudas, no hay minuto en la mañana que no te extrañe, no hay tardes gélidas sin tu compañía y aunque la noche siempre ha sido mi fiel compañera, cada vez la siento más distante... ¿será que ha decidido traicionarme? Esta ciudad me ahoga, refleja en cada esquina un beso, una anécdota, un adiós. Las calles mantienen las huellas de tantas caminatas, de peleas, de juegos. Hoy solamente tengo una certeza: distancia es la medida que existe entre tus noches y mis irrenunciables ganas que volver a respirar tu aire.


jueves, 2 de agosto de 2012

dream on




Mil (1989)

Tengo algo importante que decir
ahora que acabamos de despedirnos
para siempre.
Te quiero.
Clávame las uñas,
pero has de saber que también fui sincero
las otras mil veces.
Ella me acusa de no tener sentimientos
porque hablo y hablo
o no hablo.
Se va a comer las uñas,
sus altivas uñas escarlata.
Pero me iré.
Se lo dije y rió indiferente,
pero me iré
o no me iré.
Llegaré a una de esas ciudades,
no tan grandes como una ciudad,
donde se para el tren y ya no hay más tren,
con monjas que se sientan sobre un barril de cerveza
en la estación,
y miles de cuervos que esperan con sorna a El-Rey
o una cámara de cine.
De esa ciudad sale un autobús
tan viejo
que tiene un conductor que fuma
y que habla con los viajeros,
justo en cada curva,
cuando llueve,
y lo hace cada día desde siempre,
limpia el cristal con la mano,
como si estuviésemos cayendo,
llueve también dentro.
Y no pasa nada,
pues llegamos cuando escampa,
y sólo gotea en el autobús,
todos mojados menos los paisanos
que ríen
o no ríen.
Ésta ya no es ni ciudad ni nada,
pero hay un barco panza arriba
y una playa de arena negra.
Y hay también una cabina de teléfono.
¿Me oyes? Estoy en una cabina.
Si, bien.
No, nada.
Llovía en el autobús.
Sólo hay un bar.
Sí, tengo monedas.
¿De verdad? Yo también. No, aún no se corta.
Sí, sigo aquí.
No, no estaba pensando.
Escuchaba, eso es todo.
No sé qué decías. Escuchaba.
No, no es un libro.
Son las hojas de la guía.
¿Sabes cuál es el prefijo de Ras-Al-Khaimah?
Marcas 07, luego 971 y después 77
y ya puedes hablar con alguien en Ras-Al-Khaimah.
No, no es que no te escuche.
Escucho, sólo quiero escucharte.
Pero no me preguntes lo que dices.
No puedo hacer dos cosas al mismo tiempo,
entender y pensar en ti.
Qué fácil es hablar con cualquier lugar.
No, no cortes, por favor.
Si cuelgas,
llamaré a Ras-Al-Khaimah
o a cualquier lugar.
Mientras tú hablas, no tengo frío.
Él era fuerte y débil
como un marine yanqui.
Ella, frágil e invencible,
como una guerrillera del Vietcong.

Manuel Rivas




Sales y entras de mis sueños cuando te da la gana, me dices que soy el único culpable de esto, porque, de una extraña manera, soy el único responsable de lo que ha sucedido. Te comes las nubes, rompes los bosquejos que mis posibles finales, te robas los colores del escenario, dejando un grisáceo blanco perdido en el firmamento y te vas.

Tengo la boca con un amarescente sabor a vacío. El corazón se aprieta en un intento por sacar todo lo que siento por ti cuando me atrevo a pensarte. Es la luna, pienso en voz baja. Si pudiera bajarla a pedradas, lo haría con la rabia que me sobra del día que me dijiste que tu confusión solo te permitía escapar. ¿porque no escapar de tu mirada? Es mi culpa por rellenar con ilusiones los espacios vacíos de las gradas que me llevan hasta tu extraña forma de reaccionar.



Silencio. Es lo único que me puedes regalar en estos violentos y oscuros tiempos... silencio. El corazón estalla víctima de la presión; estalla con la fuerza de mil megatones pero no escucho nada, ni los pasos de tu sombra alejándose (una vez más) en mis sueños...

Silencio...


lunes, 23 de julio de 2012

señal de humo

Me sigues siendo irreal, un sueño, un fantasma, una canción que aún no termina su estribillo. Estás sentada frente a mi, yo te miro con tal delicadeza, aprovechando cada instante como si un viento te fuera a llevar de ahí y te escondiera en el horizonte para siempre. Escucho una de las primeras canciones que te dediqué, el momento es tan mágico que me da esperanzas. Sonrisa de ratón, silencio de octubre, todavía me tiemblan las piernas como la primera tarde que me quedé sentado a tu lado y pensaba que la vida sí puede tener finales felices. Tan felices que son irreales, irreales como tú. Escribo para alejar mis demonios, para ejercer mi derecho a no tragarme las cosas, odio esa sensación de quedarme con el peso de las palabras en la espalda. Eso siento hoy. Sabes? esta mañana, el cuadro que cuelga de la pared de mi habitación, me mostraba el inicio de nuestros avatares: diciembre del 2007. Desde esa fecha, aprendí a disfrutar las noches en vela, mirando tu rostro; que me acaricies el corazón con esos dedos que, según tú, eran raros, llenos de cicatrices vinculadas a la tensión, a la costumbre... y que para mí eran los únicos con el derecho a tocar un extraño y arrítmico pedazo problemático de ventrículos deformes que intentaban sonar bien cada vez que tu cabeza se reclinaba en mi pecho. Desde esa época aprendimos a poner la mano, el hombro, la cara. A decir "cree en mi, vamos a salir adelante juntos" a prometernos una cosa: merecernos ser felices. A cuidar de la caja de incertidumbres y ser el perro guardián de tus ilusiones. Te concocí con el cabello largo y corto. Con vestido de noche y con los difíciles jeans acampanados que siempre salimos a buscar por la ciudad, El saco de lana que llamó mi atención cuando te vi entrar por primera vez cuando estabas en la universidad y la camiseta de Jane´s addiction que compramos en Santiago. La habitación inundada de fotos, la que estaba adornada con libros y pósters del Che Guevara. La habitación vacía. La habitación que llenamos juntos, la que apaisada fue nuestra confidente en cientos de noches que permanecimos unidos, unas cuantas que dormimos separados y otras tantas que no dormimos juntos. Las noches de luna llena, de luna curiosa, de lluvia gélida. Si viviera inundado por el odio, por el resentimiento, por el pasado vicioso; podría hablar de las épocas oscuras y tristes que vivimos. Pero no es necesario. No vale la pena y nunca lo ha valido. Mas bien es sencillo hablar de las veces que me levantaste el rostro y me empujaste a salir adelante. Cuántas noches que no me atreví a decir las cosas de esta manera, cuantas veces que pensaba en salir corriendo a abrazarte y levantar tu cuerpo como en una película, y mi maldito miedo no me lo permitió. Fui un estúpido que no fue capaz de lanzarse al vacío con todos los riesgos que implica, cuando perdí el tiempo sujetando el arnés a mi cintura. Cuando intentaba erróneamente de impulsar tus momentos de flaqueza, exhortando como lo haría un militar y no apoyando como un novio debe hacerlo. Cuando me enseñaste a no hacerlo. El tiempo ha sido generoso con nosotros. A mí me ha enseñado a valorar, a reflexionar, a desechar. Me ha dado la posibilidad de olvidar el camino, de perderme en medio de la nada. Ahora, después de todo este tiempo, solo tengo la duda del mañana, donde todas las piezas encajan, menos una... la que tiene tu rostro, la que encierra tu corazón. Solamente creo que es justo decirnos "buena suerte..." por todo lo que hemos vivido o morir en un abrazo sincero, dejar los juegos y los errores de lado y seguir caminando, es lo que tu quieres y es lo que yo siempre he querido...

miércoles, 18 de julio de 2012

prólogo a la 30 edición




"Queda prohibido no crear tu historia, no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita"
                                                                                                                                    Pablo Neruda.






En este tiempo aprendí que los libros te cuentan infinidad de historias, pero la calle te da los insumos para escribirlos, los sueños están en el aire a la espera de ser alcanzados, pero se los cristaliza únicamente con trabajo y esfuerzo. Los amigos verdaderos no siempre están a tu lado físicamente, pero se vinculan a tu corazón para siempre. La gente no es buena, pero tu manera de actuar ante el mundo determina la calidad de personas que se acercan a tu vida. La gente que más estudia, tiende a perder la sensibilidad por las cosas sencillas de la vida. La tecnología es el verdadero cisma de las relaciones interpersonales; más cerca y más lejos que nunca. Todos estamos acostumbrados a aprender por el sufrimiento, aunque lo ideal sería aprender por consciencia. 

Muchos amigos han caído antes que yo, muchas personas dejaron de saludar, algunas se fueron sin decir adiós, y otras llegaron sin ser invitadas. Hace 10 años no sabía que iba a ser de mi vida, hoy se en donde no puedo estar después de 6 meses. La paz es un regalo que das a los más cercanos, la confianza es un hilo delgado que sostiene mil kilogramos de estabilidad, tienes que equivocarte mil veces para entender la lección y debes enfermarte para valorar la salud que malgastas a diario.

No he logrado alcanzar a tener todos los bienes materiales que necesito pero he llegado a tener todo lo que quiero... y no he sido feliz. Pero he amado con toda el alma, he llorado por perder al amor de mi vida, he perdido amigos y he ganado conocidos; aprendí a valorar la compañía y estar a gusto con la soledad. He llegado a comprender que el amor no es el sentimiento más grande, sino el perdón; que lo importante no es razonar sino equilibrar el "logos" con el delicado arte de sentir; comprendí que uno debe trabajar para mejorar su calidad de vida, mas no sacrificar su calidad de vida por el trabajo. Si no haces lo que te gusta, vas muriendo lentamente y si no haces lo que quieres, tu vida es un tapón de sentimientos que estallarán sin medir las consecuencias. Nunca callar, siempre decir la verdad, ser correspondientes a su forma de ver la vida.

A los 15 años soñaba con ser una estrella de rock y viajar por el mundo, vivir solo y hacer lo que me daba la gana; ser un personaje "beat", escribir, fumar, beber, bailar toda la noche sin importar las consecuencias del mañana. Lo hice, aprendí a ver las cosas de mil maneras distintas: he desconfiado, he mentido, he manipulado, y tampoco he sido feliz.  Recuerdo el consejo de mi mejor amigo "mantener la gracias es saber que estás obligado a ser transparente, feliz e incorruptible". Hay que sonreír más y pelear menos. Hoy dejo de ser el autor material e inicio mi camino a ser el autor intelectual. Todo cambia, todo evoluciona, nada se queda estático. Nadie cambia, a menos que te veas obligado a hacerlo.




lunes, 16 de julio de 2012



A la memoria del ciclista caído, del padre, del fotógrafo, del hermano, del OLVIDABLE... tus consejos todavía los pongo en práctica, los que me regalaste detrás de cámaras y los consejos de la vida también... Ojalá estuvieras aquí, todavía ensayaríamos en tu casa, cantaríamos "muchacha, ojos de papel" y "al lado del camino", seguirías acariciando con notas musicales las cuerdas de tu bajo y yo seguiría golpeando los tambores. Ojalá... 

I

Cuando baila, se desconecta totalmente, parece que vuela, sus amigos comentaban que, desde que conoció a Franz Ferdinand, una especie de "epifanía hipster" inundó sus sentidos. El cabello rapado a un lado, falda negra y botas de cuero; el resto de su cabellera negra cae hacia un costado. Su forma de vestir la hace ver especial sobre el resto de chicas. Bailaba como si el mundo se fuera a terminar mañana. Yo permanecía sentado en una esquina con una cerveza en la mano. Ella se acercó al ritmo de la canción, me arrebató la botella y empezó a cantar: "ahh kiss me, flick your cigarette and then kiss me, meet me where your mind won´t kiss me..."; no era la mujer más guapa del lugar pero era la mujer que bailaba como si mañana se iba a acabar el mundo.
Nunca fui bueno en conquistar mujeres, es un hecho. Tampoco es que me ha ido mal, pero en general, no soy de esos conquistadores contumaces que salen todas las noches a "aumentar su galería de trofeos", pero se sentó a mi lado y me dijo "no tienes mirada de deseo, eso es atractivo y fuera de lo normal" sonreí. Me invitó una cerveza y me contó la famosa historia de cómo conoció a Franz Ferdinand. Tabién había bailado y pasado una noche junto a los ataque 77. Su anécdota me cautivó ya que soy un fanático del grupo argentino. Me habló de un extraño cementerio de sal en Ica, su aberración al facebook, la teoría de conspiración que gira alrededor de su entretenida forma de controlar las actividades diarias de sus miembros y lo molesta que estaba con el gobierno. Soñaba con ser cantante y abrir a los daft punk. Siempre es interesante hablar con una mujer que tiene temas de conversación. Después, la sorpresa. Me miró fijamente y empezó a reír. "tienes una mujer en tu mirada, yo busco un hombre que no me embarre con su historia.". Sinceramente no me interesaba en absoluto estar con ella, pero no quería dejar de conversar. Decidimos salir de ahí y contarnos historias. La ciudad en la noche es una furiosa dama herida que escupe veneno en cada esquina. Hablamos de drogas, de las "sales de baño" y el caníbal de Miami, de "indie" rock, Shoppenhauer, celulares, teorías de conspiración. Me ilustró acerca de los padres de la música electrónica: kraftwerk. Nos hicieron correr dos veces e insultamos una más. Nos reímos. Nos miramos fijamente. Ella era la sombra de una mujer que tenía el corazón roto. A veces es más sencillo esconderse en una fachada de “rude girl”, su novio la había dejado para ir a los Estados Unidos; ella vendió todo lo que tenía y se fue tras él. Cuando llegó a su casa en Miami, encontró a otra mujer viviendo con él. Nos miramos. Me abrazó y lloró. Llegamos a su casa, le dije que estoy seguro que existen mundos paralelos, y estoy seguro que en uno de esos mundos paralelos ha sucedido todo lo que imaginó en su cabeza. Hasta jugaríamos a dejar el pasado atrás e intentar ser felices, pero hoy no, en esta realidad no. Nos miramos por última vez. Me regaló un CD de música, porque según ella, era lo que más nos podía mantener unidos. Después, me hizo prometer que nunca jamás intentaría buscarla, si la veía en la calle, no la saludaría, si coincidimos en un bar, me iría. Un corazón roto no merece archivar ilusiones.

II

El teléfono empezó a vibrar. Su voz, dulce y cálida, tenía una misteriosa “sazón” que la diferenciaba de otras ocasiones en las que hablamos. “quería ver si estabas ocupado, quisiera conversar contigo pero esta vez no es de negocios” intrigado, acepté.
Entre sollozos, me invitó a subir a su auto, empezó a hablar de su trabajo, de su nuevo departamento, de therion. Es una chica ejecutiva que gusta del metal sinfónico y del gótico. Pero su mirada estaba perdida. Lo confirmé cuando dijo que manejaba sin rumbo fijo. Parqueó en una esquina y me dijo “mi ex novio piensa que estamos saliendo y que tuvimos una aventura”. Cuando la conocí, estaba sentada en su escritorio, yo solamente llegué, entregué mi tarjeta de presentación y un DVD con servicios audiovisuales. A los seis meses aproximadamente, me contrató para filmar un par de videos. Nada del otro mundo. Ella era un cliente que gustaba conversar conmigo y pedirme referencias. Yo era un proveedor amable que nunca pensó en nada más. Su novio se fue a un concierto de Metallica en Bogotá, nunca la llamó. A través de las redes sociales encontró comprometedoras imágenes de su amado con dos chicas muy borrachas a las afueras de un popular bar rocker de la capital colombiana; a lo que sólo pudo responder: “pero amor, lo que pasa en Colombia, se queda en Colombia, no lo tomes a mal!”.
El sujeto en cuestión cuestionó la calidad moral de su ex amor, dijo que seguramente vamos mucho tiempo de relación y que ella es lo peor que un hombre puede desear. A final de cuentas, su error era nada a comparación de su aberrante actitud. Entre lágrimas, me confiesa su amor. Yo no tengo palabras, peor aún oraciones. Ella es un cliente y yo un proveedor amable. Es una lástima que en este juego de ajedrez sea un peón. Le pedí disculpas, el ambiente tenía un almizcle a venganza que no me dejaba respirar. Los juguetes deben ser adquiridos en las jugueterías, no en el pecho de las personas.

III

Esta página aún no se escribe… la dejo reservada para ti, ¿quieres escribirla conmigo?