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lunes, 12 de octubre de 2009

el principio del fin del principio


De pronto, una lluvia negra, áspera, voraz, inclemente inundó la soleada mañana, ella me decía que no quería estar conmigo, que su horizonte y su timón no podían seguir recorriendo el mar vacío junto a mi, que la había ahogado en una montaña inclemente de amor, que simplemente no quería más de mi. El corazón se paró por unos instantes como despidiéndose de mi. Después de la explosión, entre zollosos, preferí pedirle que me mate porque soy muy cobarde para morir solo. La mirada perdida, un cigarrillo en la mano, los ojos inundados... las preguntas en la cabeza y el cadáver del corazón refundido entre músculos y arterias ya inservibles. Regresé a mi departamento, a mi ciudad fría e inclemente como su respiración al momento de decirle que jale el gatillo de una buena vez, caí en cuenta que los amigos son el bastión de los débiles, y así los busqué, uno por uno, hasta llegar al más extraño, viejo y querido que tengo. Su vida, de pronto, se tornó tan llena de giros constantes y bruscos que lo dejan a uno perplejo. Una cerveza en la mano, el cigarro en su boca, su mirada tristemente perdida, me explica que las mujeres siempre tienen un respaldo, un "back up", que mi error había sido no tener mi respaldo, que en estas circunstancias, podría ser mi salvavidas personal... simplemente no puedo amigo, yo aposté a la sinceridad, al amor, a la transparencia, a la fidelidad y otra vez, a entregar el corazón en vez de prestarlo, como se debe.
Al día siguiente, paso por la casa de mis padres, la jaula de cristal más tierna y noble que he tenido, tuve que contarle a mi madre, no siempre puedo esconder las cosas, y aunque mi madre piensa que Dios tiene un plan perfecto para todos y que si esa es la mujer que el señor tiene preparado para mi vida, dijo algo que me marco: "¿porque sufrir por algo que no hiciste mal?, uno sufre cuando hace mal las cosas y tu diste lo mejor, si no lo valora, ella se lo pierde"; yo no quiero que nadie pierda, no quiero que nadie sea peor o mejor, solo buscaba ser feliz, nos merecíamos ser felices, talvez debí preguntarme si nos merecíamos ser felices juntos. Cuando algo muere, no se donde ni como revivirlo, sobre todo si la otra persona quiere seguir muerta.
Vuelvo a mi casa, enciendo un cigarrillo y lloro parado en la ventana, antes había leído que llorar es una buena terapia, y hay que llorar lo necesario para apagar el fuego, el cigarro se consume mientras no paro de escuchar "y en el fondo es tan hondo mi dolor / porque me voy y no se puede cambiar / de corazón como de sombrero / sin haber sufrido primero", miro hacia abajo y observo a la gente que corre desesperada a ver el fútbol en los bares, con sus amigos, con sus parejas, estoy seguro que si ganamos, muchos se darán besos y abrazos, no estoy de genio para esto. De pronto, me doy cuenta que mis amigos, por mas lejanos y extraños que sean, siempre están cuando uno los necesita, los dolores son menos intensos cuando uno lo comparte. Al final aprendí que, al igual que en un partido de fútbol, uno deja todo en la cancha, se sacrifica, se equivoca, recompone su estrategia, mete gol, se ilusiona... siempre habrán manos oscuras dentro y fuera de la cancha, podrán hacerse de la vista gorda, enfatizar los errores y minimizar el buen juego, perder. Pero lo que se dejo en la cancha, es lo que nos llevamos al camerino, nos damos cuenta de los errores y nos preparamos para el siguiente partido, ahi se decidirá todo...
Sólo espero que salga adelante, solo espero salir adelante... soy mucha mas fuerte de lo que pensaba, pero sigo siendo de carne y hueso, sigo sin dormir pero se que alguien ciudará de mi, alguien se la jugará por mi, otro amigo me decía que es mejor tener al lado de uno alguien que te ame, mas no amar a esa persona, es más halagador y menos descomplicado, pero no me interesa jugar con nadie ni ilusionar a alguien, no podemos jugar con las ilusiones de los demás para curar las heridas propias, es como limpiarse la nariz con el vestido de novia el día de bodas, en fin, "Dios cuida de los tontos"...