Vistas de página en total

martes, 12 de mayo de 2009

modelos para huir


Regresaba a mi casa para hacer un poco de comida; no la gourmet, esa que te permite abrir una trampa de osos a través del estómago, mas bien la que te permite seguir manteniendo las funciones vitales sin sobrepasar el horario estipulado para poder regresar a la hermosa y tediosa labor asignada en mi diario vivir. De pronto, me percaté de un nuevo anuncio publicitario de un yogurth "light", un mujer trigueña, de cabello castaño, planchado y reluciente como el reflejo de la luna sobre un lago en verano, me miraba con la frescura y la coquetería que todos soñamos desde pequeños, yo, espeluznado, me acerqué un poco para verla, una deidad grecorromana, vestida de blanco y ofreciéndome una bebida 0 colesterol.



Después de la pequeña proyección, me di cuenta de algo: los estándares de la belleza cada día están más divorciados de las mujeres que están en la calle, de mis amigas, de mis vecinas, de mi mamá!!!, si esta chica hubiera estado con puntitos de grasa en su nariz, que no sea tan alta, una pequeña mancha de sol en su mejilla, unos pequeños gorditos que estén en su cintura, sus dientes no sean tan uniformes y blanquecinos, tal vez sea más vendedor que la modelo del yoguth, modelo de que? de lo que muchas gastan tiempo, dinero, lágrimas, frustraciones y la misma salud para tener un reflejo de lo que ellas muestran frente a la cámara. Mi sobrina recién está tratando de salir de un desorden alimenticio, a pesar de ser una plantita de maiz de oro sólido y la niña de mis ojos cansados; en fin, a las chicas flacas se las lleva el viento, sólo las palabras y las acciones de una mujer valiente y decidida son las que se tatúan en nuestros corazones.

Recién conversaba con una alta y voluptuosa mujer, quien me preguntaba ¿qué hacía yo en un fin de semana común con mi novia?, simple: una película, canguil, caramelos, helado, televisión, un poco de comida grasosa y un beso de buenas noches... nada simple, nada complejo pero muy sentido. Para ella un fin de semana era yoga, trekking, fruta, dormir, comida probiótica y desfile o presentación, alcohol y a la cama. Ella me decía que dejaría de lado su vida de cristal por pasar un fin de semana de piedra como el mío, desgraciadamente siempre cocino con aceite y mucho arroz, amo los tic tac´s y hace mucho tiempo dejaron de interesarme las apariencias, antes si apreciaba los modelos de belleza, me gustan las mujeres simples, sencillas, que necesiten amar y sobre todo que necesiten ser amadas... de esas mujeres sin mucho plástico que se merecen ser felices...

No tengo tiempo ni espacio en mi cabeza para ser misógino, y la belleza de la mujer está por encima de la profesión o de la opción social que decidieron vivir, alzo la copa cada vez que puedo por el majestuoso y desconcertante mundo femenino, pero las máscaras pueden ponerse en cualquier rostro y los gritos tienen que ser escuchados... me gustan las mujeres que en su cotidianidad saben que son reinas, modelos y princesas, aunque sí confieso que me preocupan las modelos, princesas y reinas que necesitan sentirse mujeres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario