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jueves, 31 de diciembre de 2009

el asesinato anual...


Agarro todas las frustaciones y los sueños perdidos, tengo que escoger entre las fotografías que ya no quiero ver, las imágenes que deseo olvidar, los momentos dolorosos e incómodos que recibí pero también los que entregué, con dedicación empiezo a fusionarlos, como una endeble mistura maloliente, con las noches sin dormir y los sentimientos más tristes que me invadieron, a final de cuentas, algo debo hacer con tanto material volátil que guardo debajo de la cama.
Al fín, la masa de malos momentos, de crímenes cometidos, de proyectos sin cumplir se mezclan con amarguras y lágrimas, van tomando la forma de un ser amorfo, decadente, tiene los labios de todas las promesas rotas y la mirada de la chica de cabello castaño a la cual juré nunca más hacerle llorar. Crece lentamente, tiene las manos corroídas, los pies cansados, porque caminó sin haber nacido, vivió en el cementerio del "podría", se alimentaba de todas las decepciones que yo, con culpa o sin ella, cometí a los que quería, y se cobijaba con todo el odio que muchas veces afilaba mis palabras y mis acciones. En fin, se ha levantado, me mira fijamente, se parece un poco a mi.
Solamente puedo darle mi bendición, te bendigo porque me has enseñado lo malo que puedo ser y lo abrumadora que puede llegar a ser mi vida, no te puedo dar la bendición de agarrar mis buenos recuerdos, mis sonrisas y mi cariño para vestirte y andar por las calles, simplemente no tienes el derecho de hacerlo. Después de acariciar tiernamente tu rostro, he decidido matarte lentamente y quemar los restos de ti, para que el fuego termine acogiendo entre sus brasas lo que, a bien o a mal, he creado. Se que no te irás, que tarde o temprano tratarás de resucitar como una buena intención, pero hoy se termina tu ciclo, si no nos despedimos, nos haremos uno, y no puedo tener el honor de ser demonio y hombre... tranquilo que no lloraré por ti, espera que el viento te lleve y vivas en el olvido que tan caluroso tiende a ser con lo que necesitamos rechazar de nuestras vidas.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

el demonio


Vienes con esa mirada indolente, corres, caminas, vuelas, te apareces y te desapareces, gritas, rompes, desgarras, lloras. Crees que tienes el corazón en la mano y lo puedes tocar, sentir, te puedes dar el lujo de morderlo, de ensuciarlo, de escupir dentro de sus venas y tirarlo contra la pared. Te marchas. Apareces de nuevo, me acaricias, me dices cosas lindas al oído, me besas, yo sigo perplejo porque te vi desgarrando mi corazón con tus garras negras y afiladas. Me siento en el averno pensando que no hay mejor lugar, te ríes a mis espaldas, me criticas susurrándome al oído, me besas la mano y me dices "todo está bien". Quiero llorar pero el azufre no me deja respirar, me convences que estamos en el cielo y me clavas tu tridente en mi cuello, me lames el lóbulo y me encierras en una mazmorra, mientras gritas que todo está bien, que nunca pudo estar mejor. Escapo, corro, pero estoy en el noveno círculo, corres detrás de mí y me dices que todo está cada vez peor, que todo es mi culpa y que yo soy el único responsable, que debería irme al infierno por esto, pero donde se quemarían mis manos con tanta intensidad si no es aquí?. Freno, me besas con todo el odio del mundo, me tocas, me estremezco, salto de frenesí pero me detienes, me dices que no es eso lo que quieres, que te abruma mi pasión, me freno, me vuelves a tocar, pasarías haciéndolo por toda la etermidad. Vendí el alma al diablo, le presté mi corazón, paga sus deudas con mis sentimientos, me congelan las brasas de su fuego interno, me mata, me resucita y me vuelve a asesinar, es eso lo que querías? Por fin despierto, abro la ventana, no dormí nada en toda la noche, solamente un par de horas, y tengo una hermosa pesadilla, o un sueño villano?

Atiquifobia


Hay personas que piensan en el éxito como la mayor de las virtudes, a veces siento me me venden la idea de la perfección, la epopeya de la estupidez humana en su forma más sinuosa, a veces quisiera dejarme llevar por la perfección, ser alto, fuerte, bello, sin imperfecciones en el rostro y con los dientes rectos y blancos como la nieve. Que la gente recuerde mi nombre y les guste lo que ven, ser un referente social y hasta tener mi propio patio trasero. Para la suerte de unos, soy lo que alguna vez definiste como "completo incompleto", de verdad soy un fenómeno extraño, silente, asimétrico, que camina hacia un lado, que no gusta de refugiarse en la lluvia, que no tiene los dientes de un modelo de pasta dental; un tipo desgarbado y a veces problemático, a veces histriónico y otras veces esquizoide, amante de la música no convencional y con un conato de panza que me recuerda a unos marcianos graciosos que veía en un película cuando era niño. Aún así aprendí a amar, pero también aprendí a hacer daño, aprendí a valorar y a construir, pero también llegue a destruir y a minimizar lo construído, como dicen por ahí "borrar con el codo lo que se escribe con la mano", a veces me siento como un reptil gigantezco que aprende a hacer una madriguera, y cuando la termina, se da la vuelta y de un colatazo destruye lo que con tanto afán inició.
Mi padre solía decirme que debo buscar la excelencia siempre, no está mal, a veces creo que tenía mucha razón, pero los tipos destructivos a veces encuentran la excelencia en ser destructivos, el problema empieza cuando interpolan la destrucción en camino a la extinción. Si interpolas en las matemáticas, muchas veces terminas en la aproximación de una función complicada por una más simple, dejamos lo confuso por lo pragmático; pero llega un punto en la vida de todo número que debe decidir entre sumarse o eliminarse, elevarse a la "0" potencia, y el cero, a fin de cuantas, es el final o es el inicio? uno debe decidir en donde quiere estar, a quién quiere tener a su lado, dejar de dañar a la gente porque el intento de mostrarte que estás viva no implica que te corte las venas para que sientas el dolor.
Una tarde me deciá un viejo amigo: "cada vez que sientas que la tristeza te persigue, déjala entrar en tu vida, con ella aprenderás a ser fuerte", cuando salgo a la calle, intento ponerme un par de máscaras, intento fingir unos cuantos sentimientos, no necesito darle al mundo entero mi forma de ser, mi forma de pensar, no estamos solos sabes? cuando el mundo se termine, me encantaría estar debajo de la cama como todo hombre exitoso esperando a que la vida se termine con el orgullo de haber servido a mi país y hacer todo lo que siempre quise hacer; pero los demonios, los fracasados, los "dañinos" no tenemos nada que perder, así que estaré en la calle, buscando protegerte, peleando contra todos, a fin de cuentas, sí tengo mucho por que pelear, te tengo a tí, está mi querubín sin alas, un perro neurótico, un par de decisiones y una familia de triángulos que seguro no esperaban que un círculo llegue a formar parte de sus rectas vidas.
A veces le tengo miedo al fracaso, y muchas veces quisiera tener un poco de buena suerte, los malaventurados también tenemos un corazón y tenemos derecho a ponerle un poco de orden al caos antes que se vuelva totalmente insoportable el ruido del silencio, sobre todo, tenemos derecho a confiar en la desconfianza y a valorar lo desvalorizado, si aprendí a caminar, porque no aprender a correr?

miércoles, 4 de noviembre de 2009

el regalo mas hermoso del mundo...

quien busca lo imperdible?


Donde patrullan las ilusiones a los sueños cautivos?...
Lo conozco muy bien, siempre camina tres pasos más adelante de lo que usualmente camina su sombra, su pasado se asemeja a una serie de películas melancólicas, rápidas, "road movies" y un par de dramas silentes. A veces siente que ya no tiene ojos, solamente un lente nikkor 18 - 200 que le permite asimilar los detalles más pequeños y coloridos como si filmara su propia vida, suele correr por esta ciudad tan grande que no avanza mucho cada mañana y hay días en los que simplemente no quiere seguir viviendo... para su mala muerte, no son muchas las mañanas en las que se levanta con ese sinsabor en el paladar... es un músico sin instrumento, un artista sin musa, un luchador sin ring, su poder? la mala suerte...
A veces se mira en el espejo y recuerda que algún sábado de abril miró fijamente a sus ojos, decidió cortar sus finos y largos cabellos castaños, hasta dejar su cabeza rapada en las manos del sol, agarró su chompa de jean y salió a cazar un ángel de la guarda. Es extraño que existan personas que están rodeadas de gente y aún así, tiendan a sentirse solas. Por eso luchaba cada día en encontrar un ángel, no blanco, no rubio, no bello, solamente buscaba un ser de luz que quiera sentarse a su lado, en una esquina, para mirar el lento caminar de sombras sin monbre, que cargan con sus propias cruces en las gélidas aceras de esta ciudad maldita. Y creanme que nunca dudó en su objetivo; talvez erró en buscar su ser divino en lugares equivocados, un rostro bonito no necesariamente es el rostro de un ángel, las buenas acciones no siempre son angelicales, es más, por suerte comprendió que de buenas intenciones estaba labrado el camino al infierno. Lo más triste fue verlo convencido algunas veces de haber terminado su búsqueda, divinizando seres humanos tan erráticos, simples y muchas veces malvados, que dudó muchas lunas sobre su in - necesaria búsqueda.
Una noche de aquellas en las que él necesitaba de cualquier retazo de cariño o algo que se le parezca, en uno de esos lugares donde no siempre se sientan los ángeles de la guarda a tomar algo; miró hacia el rincón, entre la nube de nicotina y alquitrán, las paredes sin pintar, las mismas sombras sin alma que deambulan en las frías madrugadas y algo en lo más profundo de su ser le digo "nuestra búsqueda ha terminado querido amigo". Era ella, un ángel, de alas rotas y bellos ojos marrones que lo miraban con discreción, en medio de la nada, como una planta creciendo en medio de una monataña contaminada y vacía. Tuvo que robarla, tuvo que ser héroe, villano, antihéroe; tuvo que llorar muchas noches porque perdió su norte y tuvo que luchar hasta consigo mismo para poder mirarla de nuevo a sus ojos y decirlo "yo no quise lastimarte, solamente te dije que no". Ella, en cambio, saltaba entre nubes de algodón y se resbaló a las canteras del hastío, decidió dejarse llevar por la marea en un barco de papel y se dejó perder de la vista de su cazador. Ella, ambivalente y carnívora, nació siete veces y se razgó las alas unas cuantas más... se dejó limpiar las heridas y saltó un par de veces hacia el vacío, no importa cuántas veces te roben los suños, mientras no te quiten el derecho de despertarte, y peor aún, la obligación de volver a dormir.
Una tarde de lluvia de octubre, el mismo chico con cara de tonto, triste, empeñoso, espera en la esquina; parado, lavando con la lluvia todas las palabras y los recuerdos, dejando mojar el corazón como siempre lo hace. Ella se razgó las alas hace tiempo, no tiene porqué ser el ángel de la guarda de nadie, ya lo aprendieron. Caminan con la sensación partida, mientras dudan en cogerse de la mano, se ahogan en la tensión de romper las ropas en la calle y hacer el amor delante de todo el mundo... parece que se aman, no lo sé, yo solamente los miro y suspiro, me encanta ver esas escenas donde la gente, como en una tonta película romántica estadounidense, asimilan su situación donde la chica se queda amarrada a los brazos del tipo que casi la pierde, y antes de los créditos y la cámara levantándose hacia el firmamento, ellos se unen en un beso apasionado, el mismo que hace llorar a tu pareja. No se cómo terminará esta película, pero me gusta verlos caminar en la calle, el ya no es el cazador de ángeles de la guarda, pero la protege y la cuida como su mayor tesoro. Ella ancla su barco de papel en la esquina de su cama, para recostarse una noche de domingo para ver televisión y dejarse llevar mientras él la abraza, vela su sueño y le dice a su ser "en verdad es ella amigo, lo logramos".

lunes, 12 de octubre de 2009

el principio del fin del principio


De pronto, una lluvia negra, áspera, voraz, inclemente inundó la soleada mañana, ella me decía que no quería estar conmigo, que su horizonte y su timón no podían seguir recorriendo el mar vacío junto a mi, que la había ahogado en una montaña inclemente de amor, que simplemente no quería más de mi. El corazón se paró por unos instantes como despidiéndose de mi. Después de la explosión, entre zollosos, preferí pedirle que me mate porque soy muy cobarde para morir solo. La mirada perdida, un cigarrillo en la mano, los ojos inundados... las preguntas en la cabeza y el cadáver del corazón refundido entre músculos y arterias ya inservibles. Regresé a mi departamento, a mi ciudad fría e inclemente como su respiración al momento de decirle que jale el gatillo de una buena vez, caí en cuenta que los amigos son el bastión de los débiles, y así los busqué, uno por uno, hasta llegar al más extraño, viejo y querido que tengo. Su vida, de pronto, se tornó tan llena de giros constantes y bruscos que lo dejan a uno perplejo. Una cerveza en la mano, el cigarro en su boca, su mirada tristemente perdida, me explica que las mujeres siempre tienen un respaldo, un "back up", que mi error había sido no tener mi respaldo, que en estas circunstancias, podría ser mi salvavidas personal... simplemente no puedo amigo, yo aposté a la sinceridad, al amor, a la transparencia, a la fidelidad y otra vez, a entregar el corazón en vez de prestarlo, como se debe.
Al día siguiente, paso por la casa de mis padres, la jaula de cristal más tierna y noble que he tenido, tuve que contarle a mi madre, no siempre puedo esconder las cosas, y aunque mi madre piensa que Dios tiene un plan perfecto para todos y que si esa es la mujer que el señor tiene preparado para mi vida, dijo algo que me marco: "¿porque sufrir por algo que no hiciste mal?, uno sufre cuando hace mal las cosas y tu diste lo mejor, si no lo valora, ella se lo pierde"; yo no quiero que nadie pierda, no quiero que nadie sea peor o mejor, solo buscaba ser feliz, nos merecíamos ser felices, talvez debí preguntarme si nos merecíamos ser felices juntos. Cuando algo muere, no se donde ni como revivirlo, sobre todo si la otra persona quiere seguir muerta.
Vuelvo a mi casa, enciendo un cigarrillo y lloro parado en la ventana, antes había leído que llorar es una buena terapia, y hay que llorar lo necesario para apagar el fuego, el cigarro se consume mientras no paro de escuchar "y en el fondo es tan hondo mi dolor / porque me voy y no se puede cambiar / de corazón como de sombrero / sin haber sufrido primero", miro hacia abajo y observo a la gente que corre desesperada a ver el fútbol en los bares, con sus amigos, con sus parejas, estoy seguro que si ganamos, muchos se darán besos y abrazos, no estoy de genio para esto. De pronto, me doy cuenta que mis amigos, por mas lejanos y extraños que sean, siempre están cuando uno los necesita, los dolores son menos intensos cuando uno lo comparte. Al final aprendí que, al igual que en un partido de fútbol, uno deja todo en la cancha, se sacrifica, se equivoca, recompone su estrategia, mete gol, se ilusiona... siempre habrán manos oscuras dentro y fuera de la cancha, podrán hacerse de la vista gorda, enfatizar los errores y minimizar el buen juego, perder. Pero lo que se dejo en la cancha, es lo que nos llevamos al camerino, nos damos cuenta de los errores y nos preparamos para el siguiente partido, ahi se decidirá todo...
Sólo espero que salga adelante, solo espero salir adelante... soy mucha mas fuerte de lo que pensaba, pero sigo siendo de carne y hueso, sigo sin dormir pero se que alguien ciudará de mi, alguien se la jugará por mi, otro amigo me decía que es mejor tener al lado de uno alguien que te ame, mas no amar a esa persona, es más halagador y menos descomplicado, pero no me interesa jugar con nadie ni ilusionar a alguien, no podemos jugar con las ilusiones de los demás para curar las heridas propias, es como limpiarse la nariz con el vestido de novia el día de bodas, en fin, "Dios cuida de los tontos"...

lunes, 28 de septiembre de 2009

bicicletas en el cielo...


Si te toca ir arriba, antes que yo, porque existe la vida eterna, lleva de parte mía un cucumelo, por si no llovía en el cielo, y de parte de los 22, se lo das al chico, cuartetero, y dale un abrazo muy largo, a mis amigos que se fueron primero También lleva algunas canciones de nosotros, Que van a causar gran posterioridad, Supongo que habrá una ciudad entera y me sirve de consuelo, si me esperas allá. Muchos amigos se fueron antes que yo, y me dejaron solo, por eso si el invierno hace frío, también bajo al infierno un poco supongo que nadie se va del todo, espero que exista algún lugar, donde los chicos escuchen mis canciones, aunque no los escuche opinar. Toma una lista de mis amigos , quiero convencerlos que vuelvan conmigo, si no van a esperar mucho, y hace mucho que los quiero ver.


Existen personas que llegan a tu vida, se quedan por un momento, te enseñan dos o tres cuestiones de la vida y se van, se que también existen personajes que comparten tu vida y te dejan muy poco, para suerte mía, Pablito fue del primer tipo. Alto, desgarbado, un soñador empedernido; de pronto estábamos compartiendo proyectos, riéndonos de los demás y buscando concretar unos cuantos proyectos. Hincha de boca por necesidad más que por convicción; porque uno decide seguir un equipo de fútbol, una pareja y una religión por necesidad. En fin, no termino de acostumbrarme a las personas raras, pero siempre es bueno encontrarse con alguna.

Uno de los primeros consejos que me regaló fue "debes buscarte una mujer que entienda tu trabajo, una secretaria o una ejecutiva nunca llegará a entender lo que es vivir de las imágenes", de pronto es extraño ver que por las aceras, en los parques y en los buses existen personas que tienen lentes teleobjetivos en lugar de retinas, cuadernillos de ideas pegados en la cabeza buscando plasmar en papel fotográfico o entregarle a una multitud silente imágenes que todos miran y nadie aprecia.

Siempre me decía que las mujeres son el regalo más precioso que el diablo nos puede dar, y que siempre le ruega al santísimo por no tener una mujer como jefa, porque tienden a poner el corazón en las labores, y el corazón, si se resiente, puede transformar a una dulce mujer en un sanguinario y perverso ser.

Generador de ideas, apasionado interlocutor de los colores y las formas, podía capturar una verdadera obra de arte del polvo más simple y común. La mala suerte, la música y la soledad siempre acompañaban sus tardes. Recuerdo el día que me regaló la foto del chagall, mimetizando la noche con la dulzura y la sinrazón; inexplicablemente ese día su taller fue asaltado y la única foto que quedó fue mi regalo. "Tienes que buscar que la gente respete tu tiempo, si no comes, si no duermes, si no descansas, las ideas se secan, te vuelves un trabajador de jornada muerto como todos los que están a tu alrededor, entre todos, con sus grandes curriculums, con sus títulos no son nada comparados contigo, porque todavía tienes la chispa en los ojos y el gusto por lo que haces", me decía entre risas y una sabiduría casi paternal. Hoy brindo contigo a la distancia del silencio, porque todavía recuerdo la alegría que tu mirada me regalo la última vez que te vi, en esa fría cama de hospital, cuando tu mano me pidió que no me vaya, que "los olvidables" nunca se escaparían de la memoria, que existen muchas tablas por caminar, muchas luces por encender, muchos cassettes que impregnar de imágenes, colores, sonidos... Y si existe el cielo, espero que estén esperándote con la mejor bicicleta del mundo, por favor toma las fotos que siempre tomabas por acá y mandalas por sueños a todos quienes, desde acá, seguiremos con tu legado... hasta siempre compañero.